Crónicas de Música Latinoamericana
Juan Antonio Sánchez

Juan Antonio Sánchez

Compositor y guitarrista chileno (1965). Ha editado los discos Local 47 (2001), Soyobré (2003), Tercer tiempo (2012), Viajes para guitarra (2012) y Purreira (2014). Ha publicado los libros Piezas esenciales para guitarra (2002) y Recorriendo el laberinto (2007). Ha compuesto numerosa música para guitarra y diversas agrupaciones de cámara, y ha integrado distintos grupos (Entrama, Sagare Trío) ligados a la fusión y la raíz folclórica latinoamericana. Obtuvo el premio Altazor el 2002 por su primer disco y el 2013 por la música incidental de la película Bahía azul. Es docente en Universidad de Chile.

Comentarios (2)

  • Avatar
    Jorge Bravo

    |

    Hola amigo Chicoria. Como seguramente varios colegas que hayan leido este articulo, comparto en plenitud tus acertadas observaciones sobre la musica y nuestra necesidad de buscarla como una instancia sanadora que trasciende a parametros esteticos establecidos o de dinero. Personalmente, y gracias a la agraciada decision que tome hace algunos anios de dejar de generar dinero a traves de la musica, se presentaron ante mi (aparte de algunos consecuentes pero salvables apuros economicos) enormes y reveladoras posibilidades que me gustaria brevemente compartir. Primero, el relajamiento de volver a escuchar, estudiar y componer las musicas deseadas sin tener que pasar por el colador estetico obligatorio que siempre esta presente en el gremio cuando preparamos un repertorio y debemos tocarlo para un publico ‘no entendido’, sea un bar, contrato esporadico, teatro o cualquier lugar en donde los que costean nuestra presencia muchas veces determinaran lo que seria ‘lo mejor’. Solo por mencionar algunas situaciones….

    Segundo, y mas importante, es que ha sido una gran iluminacion el poder volver a dedicarse al estudio del instrumento – y de algunos estilos relevantes y no relevantes para el mismo – de la forma en que nos acercamos a la musica por primera vez, hace ya decadas, en donde el dinero se entreveia como un bienvenido pero no crucial aspecto. Cuando ignorabamos por completo lo que vendria en el futuro que ahora pisamos. El movil en aquel entonces, claramente recuerdo, era el ‘amor al arte’ y a sus consabidos sacrificios (digo esto sin temor al cebollismo humeante de mi precaria, pero me gustaria creer que acertada frase) sin mayor expectativa que la de aprender y seguir aprendiendo, de maravillarnos y dejar que la musica nos inundara sin las apreciaciones defensivas/analiticas que inminentemente se instalarian en nosotros una vez ‘contaminados’ con el conocimiento.

    Hace poco comence a estudiar a Nietzsche y el gran pensador – inspirado por Schopenhauer – creia en el arte, particularmente en la experiencia musical, como un escape momentaneo a la vida y a sus sufrimientos terrenales. Preguntome yo: no son aquellos conmovedores momentos que todos los que amamos la musica hemos experimentado, dignos de una vida de dedicacion y esfuerzo, en donde el dinero u otras instancias supuestamente exitosas no tendran cabida en absoluto? No es que todos estemos en un permanente estado de sufrimiento y necesitemos de la musica, pero el pensamiento me parece monumental y lo he guardado conmigo como validacion para diversos aspectos.

    Como concertista, profesor y productor musical, me alegra haber estado por muchos anios en el bando ‘competitivo’ que me condujo a estudiar muchas horas, a colaborar con diversas agrupaciones, a viajar por el mundo y con la expectativa de recibir reconocimiento y una paga supuestamente digna – que por cierto, jamas reflejo los esfuerzos puestos como musico a traves de los anios (como cuantificar esto?). Hoy en dia y ya por algunos anios, estoy de vuelta en el bando de mi ninez, con un conocimiento y experiencia a cuestas pero ademas con la sobrecogedora oportunidad de nadar a gusto nuevamente en el mar de la musica, aquel mar que bienviene a todos los humildes de corazon, los que desean aprender y compartir, los que escriben articulos y dan cuenta de las virtudes y logros de sus colegas, los luchadores y sanadores, los que raramente sonaran en la radio… Los que compiten en el extranjero y ganan, o pierden. Los que erran y aciertan, los que deciden tomar algun trabajo part-time para ganar tal vez menos dinero pero a la vez seguir privilegiando aquella instancia artistica que nos hizo quienes somos hoy en dia, padres, esposos, creadores, musicos. Gracias!

    Responder

  • Avatar
    claudia

    |

    Buena nota ….. nunca tuve el dinero pa estudiar música pero con mi empeño logré algunas cosas, me considero tbn dentro del grupo que nombraste, con humildad ahora me considero! bendiciones.

    Responder

Deja un comentario

Cinema Guillatún
Los perros también sueñan

Los perros también sueñan

Leer

Cinema Guillatún
La realidad no es suficiente

La realidad no es suficiente

Leer

Cinema Guillatún
La mejor versión de ti

La mejor versión de ti

Leer

El Guillatún