«Mujeres al poder», una comedia kitsch
Estreno en cines 26 de enero

Hace tiempo que esperaba volver a ver a Catherine Deneuve en el cine. La actriz que otrora fue rostro de Channel, tiene una carrera en el cine tanto francés como américano, que pocas actrices pueden presumir. La francesa ahora vuelve al cine protagonizando Mujeres al Poder (de título original Potiche), una comedia en donde, además de lucirse, demuestra que sigue siendo un ícono de mujer.
La trama de la película se centra en Suzanne Pujol (Catherine Deneuve), quien está casada con un esposo machista y prepotente, dueño de una gran empresa de paraguas. La protagonista debe vivir una vida sumisa y sin emociones, coartada sentimental e intelectualmente, hasta que de pronto en la fábrica de su marido se genera una revuelta, y es ella quien debe quedar al poder, por primera vez en su vida, y resolver el conflicto social de los trabajadores.
El film está bien hecho. La ambientación, el vestuario y los peinados, son completamente setenteros, siempre jugando con la estética kitsh. Como se trata de una comedia, todo cae un poco en la exageración, y vemos a Catherine con unos trajes muy rimbombantes, o una decoración excesiva, que lejos de molestar, ayuda a crear ese universo cómico un tanto vintage.
La película hace reír harto, pero de una forma muy irónica y sutil, además de hacer una denuncia feminista precisa. Al director, François Ozon, lo han apodado como «El Almodobar Francés», y queda claro que comparten un sentido del humor muy parecido. Es imposible no reírse un poco de la burguesía de la época, o de los políticos franceses de los setenta. Aquí nuevamente es la protagonista la que deslumbra en gloria y majestad con su actuación.
El problema con este tipo de películas, es que duran poco en cartelera, porque la gente prefiere irse por el cine cómico de industria clásico, y cree que todo el cine francés es cine arte, y por ende incomprensible, y se pierden oportunidades de verdadera comedia. Algo parecido pasa con las películas de Jean Pierre Jeunet (director de Amélie y Amor Eterno).
La película ya se estrenó el jueves 26 de enero, y no existen excusas para no ir a verla. Es un cine inteligente, divertido, ágil, y por sobre todo, bien hecho. A cualquier persona amante de las comedias, esta cinta les fascinará, especialmente si se es fan del cine estilo Woody Allen. Yo creo que esta cinta es una de esas que yo me repetiría (tal vez sólo por el placer de ver a Deneuve en el cine una y otra vez).
- Etiquetas: comedia


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